jueves, 3 de marzo de 2016

Jueves de resurrección


Escribir en el autobús, una idea genial, es perfecto para que me salga una letra horrible y que mi mente no pueda trabajar al 100%. ¡Aleluya! Mi pluma se ha decidido a soltar tinta de forma regular al fin, al menos mientras el autobús no de un frenazo o pille un bache. Había pensado en contar algo sobre mi mente, pero mi mente es un lugar que debe permanecer a buen recaudo. No debo permitir que mis secretos se filtren al exterior, primera norma de un blogger.
He vuelto, o eso creo, he necesitado mucho tiempo para reflexionar y ya ha pasado suficiente. Volveré a lucirme con mis sueños, mis paranoias, y si dios lo quiere, alguna crítica descarnada.
Nos vemos pronto.
Con cariño.
Kevin.

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