jueves, 6 de octubre de 2016

Discurso sobre la educación

   Algunos me llaman filósofo, porque pienso y escribo, si es porque pienso me preocupa porque solo puede significar que poca gente piensa; si es porque escribo bien...
   Fuera tonterías, es preocupante que no pensemos, y no es que pensemos menos de lo que deberíamos, sino que NO PENSAMOS, con mayúsculas. Si bien podría decirse que a veces no pensamos sobre nuestros actos, errores, o ideas preconcebidas, no es que haga falta siempre una personita que nos de un toque en el hombro y diga "hey, tas dao cuenta de este tema?", porque hay que aprender a pensar por uno mismo y darle al coco.
   ¿Cuántas veces nos habremos visto en la tesitura de saber o no saber? ¿De pensar o no pensar? Ese momento en el que debes decidir si almacenar una información o desdeñarla, si aprender o permanecer en la ignorancia, si abrir una puerta o dejarla cerrada; la respuesta es fácil, a diario. Nos movemos en un ámbito educativo compuesto por profesores que disparan la información como una ametralladora y alumnos asépticos, sin interés, que procuran esquivarla lo mejor posible como si de balas se tratasen.
   ¿Es culpa de el sistema o de los alumnos? Del sistema, obviamente, no puedes cargar el peso de la ecuación sobre el eje "y" cuando todo depende de la incógnita "x". Pero no os confundáis, cuando hablo del sistema no me refiero únicamente al sistema educativo, sino al sistema por completo; podría decirse que la educación es la hoja del hacha, el palo y el verdugo, la sociedad y el gobierno, y al cuello que será decapitado le podéis poner vosotros el nombre.
   A diario te bombardean en casa y en los medios, estudia, prepara tu futuro pero, ¿qué futuro? Vas a ir a un chaval que no tiene claro lo que comió ayer y pretender enseñarle como será su vida antes de que tenga una idea mejor de lo que prefiere, bien jugado, perfecto para fabricar robots en serie.
   Pero esto ya es bien sabido, al menos para aquel que sea "filósofo" con comillas o haya escuchado hablar a un anti-sistema más de 1 minuto seguido. Lo que quiero hacer mediante este texto o discurso es sacar a la luz el quiz de la cuestión, la demostración, el porque esto debe cambiar, la razón lógica e irrefutable.
   En la sociedad actual las personas se especializan y cada uno nos dedicamos a una actividad diferente, de modo que nos dividimos en diferentes grupos según categoría; yo los he dividido en dos: los que trabajan por mantener al resto de la humanidad, y ese resto que trabaja por hacer avanzar a la humanidad y procurarle entretenimiento (ciencia y ocio). La gran mentira moderna es que tenemos la libertad para dedicarnos a lo que queramos, pero como digo, es una gran mentira. La escuela y la secundaria pretenden enseñarnos conocimientos generales, que ojo, no estoy en contra de que la gente tenga cultura general, el problema es que intentan meternos kilos de información diarios por la boca y las orejas, consiguiendo solo tocarnos las narices; aunque lo más grave no es eso sino la forma en que casi inconscientemente nos encasillan en un molde social al que nos acostumbramos y convertimos en nuestra caverna, nuestra minúscula zona de confort.
   Como resultado, tenemos en el mundo millones de personas sin un objetivo real en su vida, personas que no cambian, no se desarrollan y por tanto, concluyo, ralentizan el desarrollo del conjunto humano.

Reformemos nuestra educación.

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