domingo, 7 de febrero de 2016

Crónicas de un descerebrado: Ep. 5


Deslicé mi mirada por la ventana sin fijarme en nada en concreto, solo dejaba pasar el paisaje intentando ahuyentar mis pensamientos. Es desagradable cuando no puedes dejar de pensar en una persona, porque la única forma posible de dejar de hacerlo es concentrándote en cualquier cosa que te impida pensar y pensar una y otra vez...
La belleza se torna en inseguridad cuando posas tu mirada en mi y haces que todo lo demás sea pequeño, incluso siendo tu pequeña superas el alcance de mi visión y te colocas como la escultura más gloriosa que ha podido salir de un vientre materno. Pero tu me traes recuerdos, recuerdos de otras personas que en su día hicieron que dejara de soñar, y ahora sueño despierto con ellas y contigo mezclando pesadillas con esperanzas. Este autobús se ha convertido en el vehículo de mi imaginación.
Una noche sin fecha de un invierno pasado marcó el nacimiento de lo que yo llamo amor, una chica invisible tocó mi corazón, un órgano que yo creía obsoleto se descontroló y me hizo creer renacer de nuevo, tenía un mundo nuevo, y sobre ese mundo nuevo y aquel que lo precedía escribo mi historia.

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